
miércoles, 21 de septiembre de 2011
CLAURA ANCHIO BOROA

domingo, 14 de agosto de 2011
MAURICIO WAIKILAO..TEMUKO

HUELGA DE HAMBRE
En mi niñez el hambre era una vocecita
que robaba el pan a mis compañeros
de curso
Un sentimiento que me empujaba a compartir
dos de las cuatro galletitas
que recibía en el colegio
Los perros del fundo compartieron
conmigo su comida: unos pellet
con forma de huesitos
que mi abuela sazonó con grasa y sal,
una exquisités que me prohibieron
divulgar
Como las sopaipillas de afrecho “fritas”
con agua de pozo
Casi me convencen de que el hambre
era un regalo de Dios que había
que padecer con entusiasmo
para ganarse el cielo
La conciencia me la despertó
el hambre de otros
Recibí una orden del llanto
de esa viejita saliendo del negocio del gringo
con su bolsa vacía
y me enrolé en esta guerrilla
del pensamiento incorregible
para alimentar sus armas con frases toscas
y canciones sin rima
Quise ser cómplice de la historia
armero de la política directa
para tumbar esa hambre que casi me mata
El hambre es un deber a la inversa
El hambre es una desgracia imperdonable
que a esta hora apunto como un fusil
en esta guerra fabricada por la Ley
y redactada por la religión.
Los gritos negros de ustedes
llegados de la calle negra
entraron todos a la celda llena de hambre
Yo había leído de desobediencias morenas
que alentaban a sus presos
en la resistencia dura contra la tiranía
del cepo lacerante
pero no degustaba carne adentro ese revoltijo
de sentidos viscerales que raspan la emoción
la alegría y el orgullo sin distancias
de pertenecer a un Pueblo en guardia
Los carceleros sobre el muro atrincherados
entre ustedes y nosotros
con idénticas armas que siempre
están diciendo que tenemos
Sólo se dedican a mirar
porque los gritos aquí no botan murallas
como en Jericó
Los montajeantes
alertados del alboroto en curso
mandan a su tropas verdes
De un rato a otro ustedes corren por la calle negra
con sus lienzos, sus trutruka y altavoces
como nosotros en los fundos
con las ollas, los machetes y las piedras
en los morrales
La subversión de manta y chiripa
hace reverencias al Newen
porque ustedes libres y nosotros presos
vamos agrietando la geometría del asfalto concreto
en lo que antes fue el vergel
de nuestros abuelos.
Del libro “BITÁCORA GUERRILLERA”
de Mauricio Waikilao
(prologado por Elicura Chihuailaf)
domingo, 27 de marzo de 2011
Cristian Cayupan, Comuna de Saavedra
GRITANDO EN EL CALABOZO
me secuestro los ojos de la piel
y arranco mis pies de la tierra,
pero refugio mi voz en alguna sombra.
Como si mis pasos anduvieran en el aire
y dejaran sus huellas en las nubes,
voy saltando las tormentas
y ahuyentando las oscuras palabras.
Por un momento seré poeta
en algún sombrío bosque;
dejaré reposando en la nieve mi fiebre
de huir como lo hace el viento en mi tierra, lo aré.
El silencio es un azar poblado de estrellas
el cielo apenas un peladero castigado de azul,
no hay jardín donde pueda depositar mis oprimidos gritos
mas en la tortura seguirá reproduciéndose la ira.
HOGAR MAPUCHE PELONTUWE
las voces continúan transitando
brotadas desde los cuatros puntos de la tierra
hacia el encuentro de la memoria
impulsadas con la ayuda ancestral
por el sendero de la hermandad,
son voces venidas del viento
enraizadas de canelos
amarradas en descalzos boquis.
En sus murallas descansan las palabras
tejidas con el barbecho de la sangre
cuya simpleza adornan el devenir
Solo sombras torturadas
deambulan en su patio
solo huellas del tiempo
habitando en los surcos de la historia.
ME ESTOY SOLO
El sol se cubrió de luto. Y como él
¡Oh Luna de mi vida, a semejanza suya, vístete de sombras.
Charles Baudelaire
En el barbecho de la noche
o en la quietud del día;
en la insomne madrugada
o en el áspero atardecer
me estoy solo
secuestrado en el tiempo
en constancia de los días rutinarios.
En el insomne de la noche
la oscuridad irradia nuestras sombras.
Entremedio de rocas
una flor hiere sus pétalos,
los días van sin descuido
hacia sus guaridas, allí, refugianse
yo o, por los menos lo que queda de mi
Me estoy solo
colindo en este maldito sigilo
con migo mismo.
Bajo la tutela de la soledad
amanecer es en vano, si tu no estás,
la tarde adolece de ti:
solamente nadie escribe versos en la arena
y la mar se encarga de repasarlos.
Me estoy solo, escribiendo poemas en un burdelpara la doncella ausente
cuyo matrimonio fracasó después de haberme conocido;
en custodia de nadie, me estoy ausente en tus labios marchitando los días
y pudriendo las noches.
Ya no veo pasar la luz del día
ni la de tu sonrisa.
viernes, 11 de marzo de 2011
Maria Teresa Panchillo

"....Cual traición
Cual emboscada
Duele más
Leer una y otra vez
Los discursos de la lucha justa
Hasta concluir
Que todas las historias
Conducen a reordenarse en la trinchera
O que terminan
cada capítulo con la misma consigna
Ni perdón ni olvido o hasta la victoria…
Pero mis antepasados dijeron
Jóvenes que caen en combate
MUEREN LIBRES
Por tanto Jaime Mendoza Kollio
Como Alex Lemun y Matías Katrileo
Serán recibidos
Con un gran malowvñon, un gran afafan
Y un Mari chi wew
A todo pulmón
Al otro lado del azul profundo
Donde continúa
La vida de nuestro espiritu mapuche...."
domingo, 6 de marzo de 2011
Juan Huenuan Escalona

VASIJA DEL ESPÍRITU
a la Machi Margarita Carmona Curín,
mi bisabuela
Estoy en el centro.
La viuda acechada de instrumentos rústicos,
en fuego y tierra dispuesta,
soy espejo que refleja la otra orilla.
Larga como el nacimiento de un profeta,
pinté de blanco mi rostro
y bailé el rito de la sanación.
Soy la vasija del espíritu
que ve entre las astillas y los cueros
y persisto al mastín que me desprecia:
tiempo e ignorancia ensañados
con el credo que pretende
mis ofrendas.
Soy espejo que refleja la otra orilla
y el amor de los que plantaron
en la cumbre de la tierra.
VOZ ANCIANA
No te alejes de la tierra,
seguridad tienes en su entraña.
No voltees a los ruidos extranjeros,
señal abrupta de fronteras.
Lo que existe
tus ojos van tallando:
el orden perenne de sus bestias y tragedias.
Como cualquier animal caza su comida,
eres el hombre que aún juega en estos bosques.
HIJA SOÑANDO
a Kiyen
Abrí los ojos,
encontré un espejo en el cielo.
Mis piernas eran cortas,
gordas.
Mis palabras sonidos guturales.
Vestía una pequeña falda con lunares
y andaba descalza entre paisajes de cipreses
que sabía plantados por mi padre.
Al fondo un platillo con leche salada
(bebí hasta que los grumos volaron como pelusas).
Un hombre me llamaba.
Me arropó y cantó hasta que dormí en sus brazos.
Karla Guaquin - Futa Wapi Chilwe (Isla Grande de Chiloe)
domingo, 14 de noviembre de 2010
María Inés Huenuñir Antihuala

MUJER MAPUCHE
Triste suspira una mujer,
es una mujer Mapuche,
ella también puede ver,
luz de día, oscuridad de noche.
La oscuridad se asemeja
a lo oscuro de su ropa
y aunque triste ella maneja,
sus lindas joyas de plata.
Cintas de colores, en sus trenzas,
lleva una roja faja también
ya ¡No quiere más ofensas!
ella trabaja muy bien.
Se acompleja por su piel oscura,
se siente falta de comprensión,
pero quiere bdefender su cultura,
llevar su costumbre por tradición.
Mujer Mapuche, ¡has como el condor!
él, pese a su plumaje oscuro
se siente feliz y con gran honor,
orgulloso se luce sobre el escudo.
Tú tienes corazón sincero y tierno
que rebosa de sangre pura,
mujer de cariño eterno...
proteges a tus hijos con gran ternura.
Amada madre ¡no te sientas mal!
vive tranquila, con serenidad
allá, siempre cerca de lo natural,
te daré un copihue, gracias a tu bondad
TRADUCCIÓN: MAPUCHE DOMO
Weñankley kiñe domo,
kiñe Mapuche ñuke,
kisu ka lelikeyantu
lelikey ximiñ pun
tukunefi, kisu ñi kupam meu
weñanklekey,
welu kume tukukey.
Ñi xapelakucha kañi xariloyko
amun rellmu felekey ñi chape
ka kiñe kelu xariwe tukunekey,
pa yomillkey ñi age yewekelu.
Wellu kume kidaukey
cheu ñi amun amukey
kisu ni sungu yengu
Mapuche ñuke.
Amun manke reke feleaimi
fey ta yewekelay ñi kurigen
kume uxapralekey wente escudo mev
eimi niemi kume piuke.
kume molfiñ
poyeneimi kom mi puke puñeñ
amuaimi emi mi lelfiñ mev
kiñe koskilla rayen elumeaimi
chaltumai ñuke.

